domingo, 3 de noviembre de 2024

GIAMBATTISTA TIEPOLO

 


GIAMBATTISTA TIEPOLO

Venecia, 1696 – Madrid, 1770


Pintor de frescos y pintura de caballete; buen dibujante y grabador. Se formó en Venecia y fue llamado a Madrid en 1762 por Carlos III para decorar el Palacio Real. Asistido por sus dos hijos. Inventiva, capacidad creadora, acierto en las teatrales puestas en escena, colorido rico y brillante. Es el mayor representante de la pintura decorativa.



La muerte de Jacinto, h. 1752-1753. Ó/l.


Tema extraídos de Las Metamorfosis de Ovidio: el fatal desenlace de los amores de Apolo con el mortal Jacinto. Jacinto muere golpeado por un disco, o pelota, al lanzarlo torpemente. Según otras versiones, fue lanzado por Apolo y quizá desviado por Céfiro, celoso por la esquivez de Jacinto hacia él. Apolo, ante la imposibilidad de devolverle la vida lo inmortaliza convirtiéndolo en flor, que aparece a la derecha, junto a una de las raquetas del juego, pallacorda (también se ve una red), de moda en el siglo XVIII.


Fina ironía en la composición, de influencia veneciana, por la transformación o modernización del tema, o su actualización del juego; la semidesnudez de Jacinto que mira hacia Apolo, consternado; las posturas teatrales de los dos protagonistas; la sonrisa maliciosa de la estatua del dios Pan, que se gira para ver la escena. A la izquierda, entre los testigos del suceso, en tonos oscuros armonizados en ocre, se encuentra el padre de Jacinto. Fuerte iluminación de la escena principal. El niño alado pudiera ser Cupido, por el carcaj caído a la izquierda.

sábado, 2 de noviembre de 2024

VAN DER AST

 


BALTHASAR VAN DER AST

Middelburg, 1593 – Delft, 1657


Al morir su padre fue a vivir con su cuñado Bosschaert, con quien se formó. Después de una estancia en Utrech, se trasladó a Delf, de cuyo gremio formó parte hasta su muerte. Sus bodegones de flores, siguiendo la influencia de su maestro Bosschaert, se estructuran verticalmente y con simetría en el ramo. Introdujo la novedad de las conchas, reflejo de la moda del coleccionismo de objetos exóticos. Realismo y representación de animales e insectos: lagartos, gusanos, mariposas..., seguramente inspirado por su amigo Savery (posible interpretación simbólica).



Vaso chino con flores, conchas e insectos, 1628. Ó/tabla

La composición sigue la de los cuadros de Bosschaer: sobre una sencilla encimera lisa emerge de la oscuridad del fondo un jarrón con flores de mucho colorido, con predominio de rojos, anaranjados, amarillos, rosas y blancos. Eje vertical central marcado por la única flor azul, un iris que corona el conjunto. En niveles descendentes se presentan otras especies en su momento de mayor esplendor. Los planos secundarios muestran los tallos y las hojas. El recipiente es orientas con decoración de animales. Conchas, insectos, mariposas, gusanos y un decorativo lagarto sobre la firma.


jueves, 31 de octubre de 2024

Bosschaert

 


AMBROSIUS BOSSCHAERT I

Amberes, 1573 – La Haya, 1621


Primer pintor holandés de bodegones. Fue comerciante de arte. Se especializó en bodegones con flores: representaciones realistas en las que los tulipanes, las rosas y otras flores cultivadas aparecen organizadas simétricamente, con un marcado verticalismo, y coronadas por una flor exótica. Muy cotizado en su tiempo.

Vaso chino con flores, conchas e insectos. H. 1609. Ó/cobre.

Este cuadro sintetiza las características de Bosschaert

Fondo neutro, sobrio, en gama azul grisácea que transparenta el cobre del soporte. Luz uniforme sobre las flores tratadas con precisión y detalle independientemente del plano en que esté situada. Ordenación simétrica de estructura vertical. Exquisito jarrón chino. Las flores no solían ser pintadas del natural. Elige una botánica lujosa que a vece mezcla con especies silvestres. Solía introducir conchas e insectos (o pequeños animales como el gusano que recorre un tallo).

Vaso chino con flores, conchas e insectos


Pintura en los Países Bajos. S. XVII

 


18-10-2024

Países Bajos. S. XVII


Muchos flamencos huyen a Holanda por la represión religiosa de los españoles.

En Flandes pinta Rubens.

En Holanda, Rembrand:

  • los protestantes son más tradicionalistas (no propagandísticos).

  • Representan en sus cuadros su territorio, los canales, etc.

  • Representan también la sociedad.

  • Pintura más barata y cuadros más pequeños.

  • Cambio en los géneros:

    • Bodegón (de flores, de banquete, de almuerzo, de tabaco...)

    • Paisaje (montañoso, nevado, marina)

  • Su actitud ante el arte es más profesional, crematística, pero los artistas necesitan tener, además, otras profesiones.

  • Las iconografías se vuelven hacia sí mismos (¿?)

El Thyssen es fuerte en pintura holandesa del XVII.


Hay un grupo de caravaggistas en Utrech.


→ Pintura holandesa en El Prado. Rembrand. Hay una sala entera.


PINTURA SOBRE COBRE

Empieza a partir del XVII en Holanda y Flandes.

La lleva a Italia un grupo que forma una “colonia de paisajistas” que se establece en Roma. Les gusta representar ruinas, muy del gusto italiano.

En Bolonia, Denys Calvaert se convierte en profesor de la “Academia de los Incaminati”, la academia de los hermanos Carracci.


Holanda

Flandes

  • Mesas con mantel

  • Conchas

  • Juegos

  • Material de construcción de la mesa

  • tapices

  • Cuadro vertical

  • Revés del tapiz

  • oscuridad y destellos de la plata y del coral

  • limón pelado (lo efímero de la vida

  • Oscuros, armonía cromática

  • Jarrones de porcelana china

  • animales

  • colorido


domingo, 27 de octubre de 2024

EL BARROCO PROTESTANTE Y BURGUÉS

 

EL BARROCO PROTESTANTE Y BURGUÉS

Arnold Hauser, Historia social de la literatura y el arte II. P. 137-157


Durante el reinado de Felipe II, se produjo una revuelta de los Países Bajos (que el monarca había heredado de su padre, Carlos V), que rechazaban el centralismo de los españoles. El éxito fue desigual en las provincias del norte y las de sur; mientras Flandes y las demás provincias del sur, de población católica, fracasaron en su lucha, Holanda y las provincias del norte, protestantes (calvinistas), triunfaron y constituyeron un estado independiente: Las Provincias Unidas de los Países Bajos.


En Flandes las circunstancias eran semejantes a las de Francia: la aristocracia se convierte en una dócil nobleza cortesana sometida al poder del Estado. El arte tiene un sello oficial, pero influido por el catolicismo (a diferencia de Francia). El catolicismo restaurado dio mayor libertad que en otros lugares a los artistas, lo que repercute en que el arte barroco flamenco tiene un carácter más libre y agradable que el francés o el eclesiástico en Roma.


Dos direcciones artísticas diferentes:

  • Barroco flamenco

  • Barroco holandés

Surgen simultáneamente, en estrecho contacto geográfico y en condiciones completamente análogas excepto en lo que se refiere a la economía y a lo social. Esta bifurcación se produce durante el reinado de Felipe II. La burguesía, de espíritu conservador y gremial se oponía a las ideas de la “razón de Estado” y del mercantilismo que pretendía implantar el monarca como príncipe progresista que era. Los burgueses de todo el país querían ante todo mantener la autonomía y privilegios de sus ciudades. El levantamiento de los holandeses no fue porque fueran protestantes, sino porque eran conservadores. Triunfaron en el Norte durante un corto tiempo. El arte mantuvo las características de la ciudad. Los empresarios del comercio y la industria se convirtieron en la clase predominante y oprimió tanto a los trabajadores como a la pequeña burguesía de artesanos y comerciantes autónomos. Esta clase dirigente estaba representada por los regentes, antiguos comerciantes que ya vivían de sus rentas y que enviaron a sus hijos a estudiar derecho a las universidades de Leiden y Utrech, convirtiéndose en una auténtica casta que nutrió las magistraturas de las ciudades y ejerció el poder como clase dominante. Los nobles, escasos en número, prefirieron mezclarse con la burguesía. La gran burguesía se convirtió en una aristocracia de comerciantes y, empezando por las familias de los regentes, comenzaron a adoptar un estilo de vida que las alejaba de las clases más numerosas. Formaban la transición entre la nobleza y las clases medias.

El espíritu burgués siguió siendo el predominante en el arte, diferenciándose el arte holandés del resto de Europa (cortesano).

A ese carácter burgués debe la desaparición de las trabas eclesiásticas:

  • No se da en absoluto la imagen devota.

  • Las historias bíblica se convierten en escenas de género.

  • Preferencia por la vida real y cotidiana: el cuadro de costumbres, el retrato, el paisaje, el bodegón, el cuadro interior y la arquitectura.

  • Estos temas de género, paisaje y naturaleza dejan de ser mero complemento de las composiciones bíblicas, históricas y mitológicas para poseer un valor propio y autónomo.

  • Se vuelve objeto de arte la parte de realidad que es propiedad del individuo, de la familia, de la comunidad y de la nación.

Se desarrolla un peculiar naturalismo holandés, “un modo de representación que procura no tanto hacer visible todo lo anímico cuanto animar todo lo visible e interiorizarlo”1.

Este arte es el resultado de la combinación del pequeño formato y un alto realce del contenido psicológico. La pintura, y especialmente el cuadro de gabinete, se convierte en Holanda en el género predominante.

Nunca antes se había mantenido el gusto burgués tan libre de la influencia oficial y pública y nunca antes había sido sustituido el encargo oficial por el privado., aunque no desaparecen por completo los clientes oficiales o semioficiales: municipios, corporaciones, asociaciones ciudadanas, hospicios, hospitales, asilos. Estos encargos se diferencian ya de la pintura a burguesa en su estilo, entre otras cosas por su mayor formato.

El gusto burgués no es homogéneo. Los ilustrados que se han formado en la literatura clásica favorecen las corrientes italianizantes vinculadas al Manierismo; prefieren las representaciones de las historia clásica y de la mitología, alegorías y pastorales, ilustraciones bíblicas agradables e interiores elegantes.

La burguesía no intelectual tiene un gusto más naturalista, pero ambas corrientes conviven en tensión a lo largo de todo el período, si bien el naturalismo es más importante. Este gusto se irá aproximando a una concepción artística más elegante hasta que finalmente venza en Holanda el academicismo clásico, con un nuevo espíritu anti democrático que se expresa en la total desaparición de los grandes retratos en grupo con representación de compañías enteras y sólo se retrata a los oficiales.

El gusto de la mediana y pequeña burguesía no estaba muy desarrollado y no tenía más criterio artístico que el parecido. Esta demanda ingenua es una ventaja para los artistas, que pueden trabajar libremente conforme a sus propias ideas. Pero esta libertad a las postre llegó a una catastrófica superproducción. Con la desaparición de los gremios y la ausencia de normas de la Corte o el Estado se degenera en una violenta competencia que lleva a la penuria a los artistas. Así comienza el desarraigo social del artista y la problematización de su existencia a la que contribuye la mediación del comercio del arte (los marchantes). En los países de cultura cortesana y aristocrática los artistas eran mejor pagados.

Rubens aplica una organización racional del trabajo artístico (heredada del taller de Rafael) que separa la concepción de la idea artística de su ejecución. Este procedimiento tiene detrás la noción de que el valor de un cuadro está ya en el cartón y la transposición del pensamiento pictórico a la forma definitiva tiene un valor secundario.


En el Sur, tras su fracaso, la burguesía cede su lugar preponderante en la sociedad a la aristocracia, que se orienta hacia la Corte: triunfa la cultura cortesana sobre la ciudadana y burguesa.

1Hauser, Vol. II. Pg. 144

miércoles, 16 de octubre de 2024

MURILLO

 


BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO

Sevilla, 1617-1682


A partir de 1645 empieza a ser un pintor conocido y recibe encargos de la catedral de Sevilla y de clientes diversos, cuadros religiosos y profanos. A partir de los años 50 se convierte en el pintor más prestigioso de la ciudad. Viaja en 1658 a Madrid y conoce la colecciones reales. En 1660 funda con Herrera el Mozo y otros la Academia de Pintura, para formar a jóvenes pintores. La dirigió junto con Herrera y Valdés Leal. A partir de 1670 compone sus obras más íntimas, con pocas figuras en espacios muy amplios creando una sensación de tranquilidad, como en su Inmaculada Concepción, de el Prado.


La Virgen y el Niño con santa Rosa de Viterbo, h. 1670. Ó/l.



Santa Rosa de Viterbo es una franciscana muerta a mediados del s. XIII. Sus atributos son rosas blancas en un cesto en los pliegues del vestido. En una escena secundaria a la izquierda santa Rosa predica a la multitud siendo aún muy joven.

Es una obra de madurez. En primer plano, un triángulo clásico con las tres figuras del tema principal. A la derecha cuatro mártires con túnicas blancas y a la izquierda el contrapunto de cuatro angelitos, ambos grupos pintados con pinceladas que deshacen las formas. Mundo emocional que se desprende de las miradas, gestos y actitudes del grupo central. Todo ello pintado con la suavidad y dulzura que hicieron famoso a Murillo.

martes, 15 de octubre de 2024

ZURBARÁN

 

ZURBARÁN

Fuente de Cantos, 1598 – Madrid, 1664


Se forma en Sevilla, en el taller de Pedro Díaz Villanueva, donde acaba instalándose, después de una estancia de diez años en Llerena, sin pasar el examen gremial previo. Aporta la novedad de sus santas, para las que utiliza modelos reales, caminando en procesión y con indumentarias cotidianas (inspiró a Balenciaga). Sostienen sus atributos y miran fuera del cuadro. Fueron muy populares y se exportaron a América.

Hay altibajos a lo largo de su carrera (dificultades con la composición y fallos de construcción y perspectiva, pero solventa bien las anatomías).

Tiene un taller grande con ayudantes valiosos. Para suplir sus carencias copia estampas.

Valioso como retratista por su modernidad, en una tradición que en España parte de Tiziano.

Llega a Madrid en para pintar para el Salón de Reinos del Buen Retiro (10 lienzos con los trabajos de Hércules) y evoluciona en contacto con las obras clasicistas: sus cuadros empiezan a incorporar más atmósfera.

Cuando vuelve a Sevilla ya se ha instalado Murillo con una nueva sensibilidad. Como su adustez ya no encaja con la dulzura y suavidad de Murillo, regresa a Madrid.

Sus bodegones tienden a la simplificación como reacción a Manierismo, como hicieron todos los pintores del primer tercio del siglo XVII:

→ cuadros de Zurbarán en El Prado.


Santa Casilda, h. 1630-35. Ó/l.

Santa Casilda, abandonó la religión musulmana de su padre, un rey árabe del siglo XI. Socorría a los prisioneros cristianos de su padre llevándoles alimentos. Sorprendida en este acto, los alimentos se transformaron milagrosamente en rosas, atributo habitual de su iconografía.

Lujo en ropas y joyas. Luz fuerte que subraya la monumentalidad y resalta el colorido del ropaje contra un difuminado fondo. Texturas de los paños. En los rostros de algunas de las santas se puede identifica a la clientela de Zurbarán en lo que se llamó “retrato a lo divino”.